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Triunfando USA-- labrando el triple para cumplir metas escolares

BEAVERTON, Ore. - El no contar con ayuda financiera para ir al colegio probablemente disuadiría a muchos a no seguir con sus estudios, y desanimaría aún más el verse con la necesidad de trabajar más de 40 horas por semana-- para pagar por las clases.

Pero es la familia de Juan Manuel Ortega Avalos, especialmente su hermanito Kevin que nació con microcefalia, lo que impiden que se dé por vencido.

"Quiero algún día ayudarle en su salud. La tecnología está avanzando entonces habrá algo que ayude a mi hermano con el tiempo, y tener esos recursos para estar listo y ayudarlo", dice Juan Manuel.

Apoyar a su familia económicamente y emocionalmente fue lo que lo obligo a dejar de estudiar por un ano para hacerse cargo del taller de hojalatería de su padre, después que su este sufrió graves problemas de salud.

"Como yo no trabajo por mi hijo Kevin que necesita mucha atención y pues mi hijo Juan tuvo que ir a trabajar. Me ponía a vender tamales y postres, pero si fue una gran ayuda que mi hijo pudiera estar al frente del trabajo de mi esposo", expresa la madre de Juan.

Al mejorar la salud de su padre, Juan Manuel sigue trabajando tiempo completo, pero regresó a estudiar a Portland Community College.

"Estoy en una carrera de (ingeniería mecánica) y también estoy interesado en arquitectura. En este país si no tienes un certificado del colegio es extremadamente difícil salir adelante", expresa Juan Manuel.

Él ha estado venciendo obstáculos para lograr sus sueños escolares desde que llego a este país de México a los 12 años.

"Me toco pasar por experiencias donde me molestaban a veces porque estaba gordito, porque me veía chistoso, porque no sabía hablar inglés, o se burlaban de mi acento", recuerda el joven.

Aun así, logro ser el primero en su familia en graduarse de la preparatoria. y ahora busca su título universitario, lo que requerirá más, ya que busca reintegrarse al equipo de futbol de la escuela, lo que ayuda a pagar parte de su matrícula.

"Entraba como a las 8:00 a.m. a la escuela y salía alrededor de las 12 p.m. a los entrenamientos. Eran de 2 a.m. a 4 p.m. Entonces me quedaba en la escuela a hacer un poco de tarea mientras se llegaba el tiempo para ir a entrenar", nos cuenta Juan Manuel.

Y por las tardes y entrada la noche, lo encontraran en el taller, laborando por un futuro mejor.

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