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Linda Herrera: Una vida dedicada a servir a la comunidad latina

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SALEM, Ore. - Una mujer en el noroeste ha dedicado gran parte de su vida a servir a familias migrantes en la región.

Ya sea facilitando clases de inglés para adultos o brindando apoyo a estudiantes en la Universidad Comunitaria Chemeketa, Linda Herrera ha cambiado vidas.

"Me ayudó en un momento donde estuvo muy difícil para mí, por ciertas razones perdí, la fe y ya no queria seguir yendo a la escuela, en ese momento ella me dijo 'no no te des por vencida yo aquí estoy y te voy a ayudar con todo lo que yo pueda," cuenta Wendy Espitia sobre Linda Herrera, quien le brindó su apoyo durante los momentos más dificiles de su vida.

Con la ayuda de Herrera, Espitia logró graduarse de la universidad. Espitia es una de muchas personas en la región del noroeste a las cuales Herrera les ha tendido la mano.

"Ella para mi es una mujer admirable la verdad, ella ayuda a la juventud a quebrar esas barreras que a veces son imposibles," agrega Espitia.

Herrera nació en Chicago. La mayor de siete hermanos, de pequeña todos los años su familia emigraba al noroeste para trabajar en el campo.

"Entonces a mi me gustaba mucho la escuela, pero cuando eres parte de una familia migrante muchas veces los papás se mudan porque siguen los trabajos, entonces siempre nos sacaban de la escuela temprano y empezabamos tarde, entonces eso nos ponía en desventaja en nuestras materias," recuerda Herrera sobre su infancia.

A pesar de los retos, Herrera logró graduarse de la preparatoria y más tarde obtuvo su licenciatura.

Tuvo su propia familia y se mudó a Oregon en los años 80.

Fue en 1987, al mismo tiempo que fue aprobada la amnistía migratoria, que solicitó un puesto de medio tiempo como maestra de inglés en la Universidad Comunitaria Chemeketa.

"Chemeketa era uno de los colegios comunitarios donde la gente podía venir a tomar clases de inglés, las clases de ciudadanía porque era uno de los requisitos," cuenta Herrera.

Herrera visitaba iglesias, centros comunitarios y todos tipos de sitios donde los recursos y servicios para familias migrantes fueran requeridos.

Eventualmente Chemeketa la contrató para un puesto de tiempo completo.

Luego se convirtió en la primera latina en formar parte del personal de la institución. También fue consejera, cordinadora de programas y hasta decana.

"Ha sido muy bonito tener esta oportunidad aqui en Chemeketa y a la vez poder ayudar a la comunidad latina porque eso era muy importante para mi," dijo Herrera sobre su tiempo en Chemeketa.

Este año Herrera cumple 30 años de trayectoria en Chemeketa, institución que hoy en día cuenta con una población de estudiantes latinos que sobrepasa el 25 por ciento y que ha sido reconocido por el departamento de educación del país como un plantel que sirve a estudiantes latinos.

Herrera está próxima a retirarse, pero la huella que ha dejado en la institución, en las familias y estudiantes que la han conocido, es imborrable.

"Linda espero que sepas cuanto me has ayudado a mí, cuanto has cambiado mi vida, y la de mi familia," comentó Espitia sobre Herrera.

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